Maquillarse es un acto cotidiano en muchas mujeres. Algunas han aprendido de sus amigas, otras de sus madres, leyendo una revista, asistiendo a un curso, etc. El objetivo de la mayoría de mujeres cuando se maquillan por la mañana es dar color a su cara y disimular las ojeras aparecidas por el cansancio cotidiano. Pero maquillarse es mucho más. El maquillaje es la forma más económica de poder.